14.9.19 La Despedida del 'Gomito' Gomez. Nueva Chicago-Atlanta 2-2

Si naciste en Mataderos, barrio que se encuentra en el extremo occidental de Buenos Aires, no puede ser hincha de Boca, River, San Lorenzo, Racing, Independiente. Ni siquiera puedes simpatizar con Atlanta, Ferro, Vélez, Almirante Brown o con otros de los mil y mil equipos de Capital Federal. Porque sí, si naciste en Mataderos solo puedes adorar al Torito. Por aquí, el Club Atlético Nueva Chicago es el único Dios y Christian "Gomito" Gómez es su profeta. Hoy el barrio está celebrando: en todas partes hay passacalles para el número 10 verdenegro porque el partido del 14 de septiembre contra el Atlanta de Villa Crespo es el último al final de una magnífica carrera para este hombre de 44 años que es tan venerado en Mataderos como Diego Armando Maradona. Entramos al Estadio República de Mataderos con mucho avance en compañía del genio de Pepe Perretta. <Tano, hoy nos paramos en esta popular. Hoy nos ponemos acà para ver cuándo desplegan el manto sagrado que hemos pintada en el taller>, confía. Frente a nosotros se encuentra una espléndida remera verdosa con el 10 impreso y con el nombre GOMITO arriba del número.



Al margen comienzan a preparar la despedida: Christian Gómez jugará los primeros 10 minutos del partido, luego saludará al público y colgará sus botines después de un deambular sin fin que comenzó en Mataderos y luego pasó por Independiente, Argentinos Juniors, Nueva Chicago, Independiente bis, Arsenàl de Sarandì, DC United, Colorado Rapids, nuevamente DC United, Miami Fc para concluirse, obviamente, en Mataderos. Porque las historias aquí en América Latina son cíclicas. Siempre. La barra brava arranca a cantar, la orquesta típica de cada estadio argentino comienza a ritmo con bombos. "Yo soy de Chicago y me gusta la pasta ..." pum, pum, pum, la gente salta feliz, el estadio se llena. <Fue mucho lo que no vi a tanta gente, Tano - me dice Pepe -. Hoy es solo gracias al Gomito. No volveremos a ver uno así en los próximos 50 años>.



Aquí está, el protagonista, aquí está, el Gomito, aquí está, el Dios de Mataderos: gambetea, salta a los oponentes, busca el tiro persistentemente, pero sin suerte. Sus 10 minutos corren rápido, demasiado rápido. Cuando sale es una ovación "Gomiiiiito, Gomiiiiito" con personas que levantan y bajan los brazos a tiempo como para postrarse ante un Dios de ese espléndido ritual pagano que es el fútbol. La gente está llorando.



El destino del fútbol es burlón: ni siquiera 60 segundos después de que Gomito dejó el campo, la Nueva Chicago recibe un penal. La hinchada comienza a cantar "Ponga al Gomito la puta que te pariò". El Gomito, sin embargo, no puede volver a poner la frutilla en el postre, un gol en el partido de despedida. El Gomito solo puede alegrarse por el gol de Asenjo, que será de poca utilidad, sin embargo: Nueva Chicago, por delante de dos goles, será recompuesta por Los Bohemios de Atlanta para el 2-2 final. No importa el resultado: el 14 de septiembre seguirá siendo el día de Christian Gómez para siempre. El 14 de septiembre en Mataderos será para siempre El dia del Gomito.

Creado por IDentity Argentina

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