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Satanàs: la historia del canchero e la Bombonera

<Mi nombre es Ricardo Fabián Franco, trabajo en Boca Juniors desde el 1 de octubre de 1990: me contrataron a los 20 años. Sin embargo, todos en el club me conocen como Satanàs, este es mi apodo. ¿La razón? Bueno, viene del…  fùtbol: cuando jugamos con los otros empleados de Boca, los muchachos me dijeron "¡Sos un demonio!" Así que me dieron el apodo de Satanàs, que todavía llevo conmigo hoy. Ahora me cuesta un poco más jugar a la pelota… Siempre sigo siendo un jugador decente - se rie -, pero de joven corrí mucho más que ahora!>.



Satanàs tiene un role fundamental en Boca Juniors: es el jardinero de la Bombonera, es el que tiene que cuidar el césped del Templo de la pasión azul y oro, para hacerlo siempre perfecto, liso como un billar. En la práctica, Satanàs es el equivalente argentino (y futbolístico) del guardián de la Basílica de San Pedro en Roma. <Mi trabajo se ve en todo el mundo. Todos los domingos cada vez que el Xeneize juega para nosotros es una prueba, un examen. Cada vez tiene que hacer girar todo a la perfección, no debe haber ningun problema. Si estás equivocado no tienes excusas, si estás equivocado significa que trabajaste de mierda. El campo siempre debe ser de color verde esmeralda, las líneas que lo delimitan siempre deben estar perfectamente pintadas. Me gusta lo que hago, tengo suerte de tener una profesión así. Soy un privilegiado: cuando era niño decidí que el estudio no era para mí y decidí trabajar.



Cuando fui a Boca literalmente tenía una mano delante y otra detrás. Cuando comencé no tenía la menor idea de cómo se podía tratar un campo de fútbol. Mi primera tarea fue barrer las gradas de basura yincluso limpiar los baños y los inodoros. Ese trabajo ya me gustaba: carajo, podía entrar cuando quisiera a la Bombonera y este gigante de concreto me seducía cada vez más! Mientras más días pasaban, conocía a más personas y perfeccioné mis tareas, aprendí cosas nuevas. Comencé a ser jardinero casi por casualidad. Mi trabajo es mi vida. Es muy copado cuando los jugadores que vienen de los 4 rincones del planeta para jugar aquí me dan una palmada en el hombro diciéndome "Satanás, el campo de hoy es una maravilla. Sos crack, papá. ¡Un genio! ">.



<¿Lo más hermoso de estos 29 años de Boca? Bueno, he pasado mil cosas, pero lo primero que me viene a la mente es cuando Carlitos Tévez anotó en el Monumental y celebró con el baile de la gallinita: era la primera vez que los visitantes no podían irse a la cancha de los rivales. Me moría de ganas de ir al Monumental, pero de ponerme una camisa de River ni en pedo!. Comencé a preguntar a los jugadores para ver si podía encontrar una solución para infiltrarme y cada uno de ellos respondió de la misma manera: "Hable con Virrey, explíquele a Carlos Bianchi". Hablé con él, le expliqué, me llevó al autobús de los jugadores así, como si fuera uno del equipo. Lo celebré, ese triunfo en la casa del River y sí, fui testigo directo del silencio atroz: un estadio totalmente mudo, en medio de esa multitud solo podíamos escuchar los gritos de alegría de nuestros jugadores. Cuando tenia que regresar me perdí el autobús de los jugadores, no los volví a encontrar. Decidí irme a casa a pie, disfrazando la sonrisa llena de satisfacción: todos los fanáticos del River lloraban como desesperados. Llegué a casa después de 3 horas de camino, fue una experiencia mística. Nunca voy a olvidar estos momentos. Quiero decir una cosa a los chabones italianos que leen estoesfutbol: si nunca viniste a Buenos Aires, hazlo. Si nunca has visto el templo, si nunca has visitado La Bombonera, es hora de tomarte un avión. Boca es grande, todos somos descendientes de emigrantes italianos. El barrio está lleno de italianos, es una especie de mini Italia. Vengan, los haremos sentir como en casa, si no mejor. Hagan como De Rossi, vengan y descubren nuestro mundo azul y oro sin ningún temor: estarán extasiados, regresarán a casa mejorado por una espléndida experiencia. Daniele es un fenómeno, una buena persona, especial. Dio a todos sus amigos su camisa de la Roma, un mito. Hagamos algo, si me permiten ustedes de estoesfutbol. Sé que los lee, así que espero que el mensaje llegue a él de esta manera: soy demasiado tímido para preguntarle directamente, ¡pero me hubiera gustado tener una camiseta roja y amarilla!>. ¿Cómo puedes decir no al guardián del templo? ¿Cómo puedes decir que no a Satanás, el demonio más amable en todo el hemisferio sur?


Roberto Colombo

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